Pensaba iniciar la nota como muchos otros respecto al tema, donde se hace una revisión de cómo desde los primeros pasos formativos del médico se piensa en una especialidad médica como objetivo final del aspirante, lo que eventualmente (6 a 7 años después en promedio) lleva a la presentación del Examen Nacional de Residencias Médicas compitiendo frente a miles de aspirantes para obtener el lugar deseado. Sin embargo, esto funge como una reflección para futuros aspirantes o bien para quienes no lo han aprobado y mantienen un mal sabor de boca.
Todo lo malo con el ENARM empieza con el párrafo anterior, primero con la concepción errónea de la población en general y médicos docentes (así como la mayoría del gremio) de que si no se hace una especialidad, la medicina general será un estandarte de fracaso, ignorando banalmente años de dedicación en el estudio y práctica de la ciencia de la salud humana en todas sus etapas y sistemas. Segundo con la segmentación del estudiante de medicina quien desde temprano debe pensar en el futuro especialista, lo que lleva en la omisión deliberada de ciertas materias bajo el argumento "no lo veré como especialista" o variantes equivalentes.
El reflejo de esto queda plasmado en la cantidad de cursos de diversas modalidades que se ofertan cada año para preparar al aspirante en los témas más comunes hasta los más ríspidos mediante métodos que faciliten la comprensión de un examen de selección multiple, o bien conocimientos específicos (GPC, resúmenes, repasos, artículos, etc.) que le ayuden a responder la mayor cantidad de preguntas en miras de un alto puntaje. Esto lleva a que cada año suban los puntajes mínimos para acepación por especialidad y por lo tanto la dificultad del examen, llegando al punto en el que dichos cursos dan "Tips" para descartar preguntas y bajar la probabilidad de respuestas erróneas, aún así no se tenga conocimiento alguno del tema, en otras palabras, para engañar al sistema y poder así obtener el lugar deseado.
Examen para unos pocos...
Si bien no se pretende menos preciar a quienes con su esfuerzo demostraron su dominio en conocimientos médicos, la estructura del examen y baja oferta de plazas de especialidad que no suple la demanda habla de varios problemas a tratar:
1) Sobrepoblación de médicos.
La cantidad de instituciones de educación superior que ofertan la licenciatura en medicina crece cada año con métodos de selección no tan rígidos que permite llenar una matrícula suficiente para tan demandada carrera, produciendo nuevas generaciones de médicos con ansias de una especialidad.
2) Sistema de salud limitado
La inversión al sistema de salud resulta insuficiente para crear una infrasestructura que supla las demandas de la población, por lo que se ha vuelto algo cotidiano ver las unidades de primer nivel abarrotadas de pacientes con personal de salud limitado. Esto limita el campo laboral tanto para especialistas como médicos generales por igual.
3) Examen exponencialmente selectivo
Como se dijo anteriormente, cada año son más los aspirantes, las plazas no suplen la demanda y por lo tanto los puntajes tienden a subir conforme cada vez más medicos se preparan para resolver hasta las preguntas más difíciles. Un claro ejemplo es el ENARM de 2018 en el que 2 de cada 10 aspirantes aprobaron el ENARM dejando fuera inclusive a quienes cumplian puntajes mínimos pero no resultaba suficiente el número de plazas.
Ahora un ejercicio mental...
¿Qué pasaría si se solucionan dichos problemas?
- Los estudiantes de medicina comienzan a optar por la medicina general como opción.
- Los aspirantes a residencias médicas lo hacen por propósitos personales más que por necesidad.
- Hay plazas de especialidad suficientes a la demanada.
- El campo laboral del médico general se hace más atractivo (e.j. desaparecen los consultorios anexos a farmacia).
Podríamos suponer que los puntajes del ENARM bajarían (estableciéndo un mínimo, por supuesto) y toda competencia y ansiedad que invade a quienes desean presentar el examen año con año sería mínima, preocupándose por demostrar que son buenos médicos generales y no, por el contrario, buenos en responder un examen donde las probabilidades tienen un importante papel.
Beneficios de un sistema de salud centrado en el primer nivel desde todos los aspectos (población gremio e instituciones), así como mayor inversión en infraestructura se verían por ejemplo en una mayor cantidad de médicos en programas de maestrías, en la disminución de la migración de médicos mexicanos al extranjero por mencionar algunos casos que vienen a la mente...casos que serán tema para otra ocasión.
Beneficios de un sistema de salud centrado en el primer nivel desde todos los aspectos (población gremio e instituciones), así como mayor inversión en infraestructura se verían por ejemplo en una mayor cantidad de médicos en programas de maestrías, en la disminución de la migración de médicos mexicanos al extranjero por mencionar algunos casos que vienen a la mente...casos que serán tema para otra ocasión.
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